El uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) en la investigación y la redacción científica en el ámbito sanitario es ya una realidad cotidiana y declarar el uso de Inteligencia Artificial, la herramienta que se ha utilizado y la finalidad es una consecuencia del uso ético de la IA en investigación y publicación científica, que aporta una serie de ventajas: evita malas interpretaciones, refuerza la confianza del lector y protege a los autores frente a posibles conflictos éticos o editoriales.
Además refuerza la idea de que la IA debe ser una herramienta de apoyo y nunca puede sustituir el juicio profesional ni la responsabilidad científica. Una práctica sencilla que contribuye a una ciencia más transparente, responsable y acorde con los valores del ámbito de la salud.

Fuente: GT2 Bibliosalud
Sin embargo, a la hora de referenciar su utilización nos plantea la duda de cómo citar su uso en un artículo dentro del estilo Vancouver, que es el formato fundamentalmente usado en Ciencias de la Salud. El estilo Vancouver no cuenta con recomendaciones oficiales, por lo que podemos basarnos en directrices dadas para citar software y comunicaciones personales en espera a que se desarrollen directrices más específicas.
Hay que diferenciar si se cita un modelo de IA, entonces se debe seguir el formato estándar para la citación de software: Autor-Empresa. Título del software. Versión. Año. URL, o si se cita contenido generado por IA, en cuyo caso es importante incluir el enlace al material fuente, proporcionando un acceso que permita examinar el material completo: Autor que interactúa con la IA. Output solicitado de (desarrollador). Fecha. URL. En el caso de no disponer de enlace se puede citar solamente en el texto, siguiendo las mismas pautas que las utilizadas para comunicaciones personales: Tipo de comunicación (incluir el prompt), Comunicador, Fecha.
Puedes ampliar la información en la Guía Vancouver de la Universidad de Oviedo

















